viernes, enero 30, 2009

Cosas que NO SOMOS los Psicólogos clínicos (pero que en algunas ocasiones nos piden que seamos o nos creemos que somos)

- El mecánico de tu hijo/marido/mujer, etc.
¡No, hijo, no! No tengas la poca vergüenza de dejarme aqui sentado/a a tu encantadoramente desquiciado familar para que te lo arregle como si se le hubiera roto el delco... Hay que mojarse, señores, hay que mojarse... no haberlo traido.

- Tu mejor amigo.
A ver si te crees que el saturday night me voy de marcha con los 35 pacientes que he visto esta semana, o que les cobro a mis amigos por disfrutar de mi presencia... A LA CONSULTA SE VIENE A CURRAR Y A SUFRIR, TANTO TÚ COMO YO.

- Un juez.
Hazme el favor de no traerme a tu marido para que le convenza de que tienes razón, o para que haga oficial que tu mujer está como un cencerro. Y como te pongas muy pesado/a, le voy a dar la razón a tu marido, o voy a poner en un papel que el que está para que lo encierren eres tú. Así que cuidadito conmigo...

- El pardillo que te escribirá un informe en el que ponga lo que tu quieras.
Claro, normal. Como el médico de cabecera no te hace ni caso, el inspector médico te dice que vuelvas al curro y yo me tiro 45 minutos contigo en consulta, has pensado que yo voy a hacer lo que a ti te parezca... faltaría más...

- Un médico que no receta.
No, señores gerentes de
los Hospitales. Los psicólogos no somos médicos... ni ganas, oiga, que esta gente meten las manos en sitios muy asquerosos y pinchan y hacen cosas raras con aparatos. Ah, y con 15 minutillos no tengo suficiente para ver a los pacientes.

- Un testólogo.
Aunque no te lo creas, rara vez te voy a torturar
dándote un boli y un tocho de 500 preguntas en lugar de hablar contigo. Claro que si no eres bueno podría hacerlo...

- Un cuentista que dice cosas sin sentido.
Te prometo que, en la mayoría de las ocasiones, sé lo que estoy dicendo. Y al menos en la mitad, lo que digo se refiere a ti, aunque no te lo parezca. Si aguantas unas sesiones más, te prometo que te convenceré.

- Un tipo que sabe lo que estás pensando con solo mirarte.
Bueno, esto si lo hacemos, pero tenemo
s que decir que no es así para mantener el halo de misterio...
- El pesado que va a complicar las cosas.

Bueno, esto también es verdad. Voy a empezar a llamar a tus familares, a tu jefe, a tus amigos. Y lo que es peor, los voy a traer a consulta para que te pongan a parir, colega. La terapia sistémica es que es la caña...


- Alguien que te va a manipular como a una rata de laboratiorio.
Esos son los de básica... si conoces a un psicólogo que no ve pacientes, te pregunta si quieres participar en su experimento, y te pone a pulsar botones o a contestar preguntas raras sobre lucecicas, venenos, antídotos y demás, corre, DEPRISA Y LEJOS.

Con todo mi cariño y mi sentido del humor, para mis colegas de profesión...

4 comentarios:

imaginauta dijo...

Lo que nos tienen que dejar es experimentar con seres humanos de una puta vez. Retomar lo que empezó Skinner. ¿Mi primer conejillo de indias pudiera ser Esperanza Aguirre?

Un perro madrileño dijo...

Excelente idea, imaginauta.

De hecho, aun hacemos cosas perversillas... Aun sin quererlo... del todo. Mi supervisor hizo un experimento en el que simplemente hacía que un grupo se pesara cada día y comprobara su aspecto, y el otro no, y a los del primer grupo les bajó significativamente el estado de ánimo...

DLuque dijo...

Eso eso, espántame la muestra :-)

imaginauta dijo...

Os adoro. :*